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Frenos
Para tu propia seguridad y la de otros conductores, tu vehículo debe poder detenerse efectivamente en cualquier momento. A medida que vayas acumulando kilometraje, será cada vez más necesario reparar el sistema de frenado.
En nuestro taller automotriz reparamos y re-acondicionamos todo tipo de calipers, balatas y discos para el frenado adecuado de tu coche. Sin importar el año o modelo.


Sistema de Frenado

Calipers de Frenos
Los calipers aprietan las balatas contra la superficie del disco de freno para detener el vehículo. Cuando se pisa el freno, el líquido de frenos del cilindro principal crea presión hidráulica en uno o más pistones en el caliper de freno, forzando las balatas contra el disco.
Hay ciertas señales de advertencia para saber cuándo es momento de reemplazar los calipers de freno. Si un caliper está pegado, el vehículo podría girar hacia un lado cuando se aplican los frenos. Adicionalmente, si un caliper está completamente apretado, es probable que se produzcan daños graves en el disco y otros componentes de frenado, lo que aumenta el costo potencial del servicio del freno.

Líquido de Frenos
Un líquido de frenos limpio juega un papel vital en la lubricación adecuada de los componentes del freno y permite que su vehículo se detenga de manera eficiente, especialmente bajo cargas pesadas o a temperaturas elevadas.
El automovilista promedio conduce de 20 a 25,000 kilómetros por año y usa los frenos unas 75 mil veces. Recomendamos cambiar el líquido de frenos cada dos años o 40,000 kilómetros. Con el tiempo, el líquido de frenos absorbe la humedad a través de poros microscópicos en las mangueras y sellos. Cuando el líquido de frenos se satura con agua se ve afectada la eficiencia de sus frenos. Esto puede llegar a causar un accidente y si no se trata a tiempo la humedad podría corroer las piezas internas y provocar reparaciones y reemplazos costosos. El agua se evapora a altas temperaturas, convirtiéndose en aire dentro de las líneas de freno.

Balatas
Cuando se aplican los frenos, su contacto con los discos es lo que le permite detenerse. Con el tiempo, esta interacción hace que las balatas se desgasten gradualmente, lo que reduce su capacidad de frenado. Recomendamos reemplazar sus balatas al haberse desgastado a menos de 1/3 de centímetro. Normalmente puede notar este desgaste por un indicador incrustado en la balata que emite un chillido agudo. El desgaste de las balatas más allá de este punto aumentará de manera considerable la distancia de frenado.
Una mayor negligencia conducirá a daños severos y al reemplazo necesario de los discos del freno. Revisar sus balatas tan pronto alcancen un grosor mínimo extenderá la vida útil de su sistema de frenado y evitará la necesidad de un costoso reemplazo de los discos.

Discos de Frenos
Las balatas se cierran sobre los discos de freno, evitando que las ruedas giren. Los discos de freno son igual de importantes que las balatas cuando se trata de detener el vehículo de manera efectiva. Al igual que las balatas, los discos de frenos no duran para siempre. Debido a que los discos también se desgastan cada vez que se aplican los frenos, se deben reemplazar cada que se vean deformados o desgastados.
Los discos desgastados pierden la capacidad de absorber y disipar el calor, lo que puede comprometer su resistencia general, aumentando el riesgo de grietas y/o fallas. Un disco de freno deformado o dañado puede contribuir al desgaste prematuro de las balatas y conducir a un reemplazo más frecuente de éstas y a un mayor costo de reparación.